Cargo el arrepentimiento
como una piedra en la boca.
Por no hablar,
por tragarme las palabras
cuando aún podían salvarme.
Me escondo
como quien deja migas en el camino,
esperando que alguien siga el rastro.
Me encierro
como una puerta cerrada desde adentro,
rezando para que alguien la golpee.
Me hago una herida
para ver si así alguien nota la sangre,
me rompo
con la esperanza absurda
de que alguien quiera recoger los pedazos.
Pero al final
no hay nadie.
Solo yo,
aprendiendo que el eco
no es una respuesta
y que pedir ayuda en silencio
también es una forma de desaparecer.
-
Autor:
unspekable (
Offline) - Publicado: 29 de enero de 2026 a las 00:29
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 72
- Usuarios favoritos de este poema: MISHA lg, alicia perez hernandez, Tommy Duque, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z., Poesía Herética, JuanDumBass, Gonzalo Márquez Pedregal, ElidethAbreu, Lissalyh, leo albanell, Mael Lorens, racsonando, Jaime Correa

Offline)
Comentarios1
Genial y hermoso tu gran versar estimado poeta y amigo
Saludos de amistad desde España
El Hombre de la Rosa
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.