unspekable

Arrepentimiento

Cargo el arrepentimiento

como una piedra en la boca.

Por no hablar,

por tragarme las palabras

cuando aún podían salvarme.

 

Me escondo

como quien deja migas en el camino,

esperando que alguien siga el rastro.

Me encierro

como una puerta cerrada desde adentro,

rezando para que alguien la golpee.

 

Me hago una herida

para ver si así alguien nota la sangre,

me rompo

con la esperanza absurda

de que alguien quiera recoger los pedazos.

 

Pero al final

no hay nadie.

Solo yo,

aprendiendo que el eco

no es una respuesta

y que pedir ayuda en silencio

también es una forma de desaparecer.