Llegaste para alquilar un espacio en mí
aunque no puedo mentir, jamás pagaste nada
fuiste una inquilina que vivió en el espacio
más dulce de mi alma.
Un día llegaste, y jamás te fuiste.
Pero yo misma hice que habitaras
este lugar que nunca escogiste.
De vez en cuando, preparabas
tus maletas para irte, mientras tanto
yo encendía chimenea para tus manos
queriendo que aún me habites.
Ay, inquilina, llegaste para irte.
No sé cuál fue el motivo, por el cual
no me elegiste. Este amor solo fue mío,
lo creé con delicadeza,
pero es hora de dejarte ir, o
perderé la cabeza.
-
Autor:
Malú (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 28 de enero de 2026 a las 19:22
- Categoría: Amor
- Lecturas: 4

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.