ROMA TAMBIÉN TIENE HAMBRE

Antonio Portillo




Venimos del barro,
con los pies llenos de nombres
que nadie quiso aprender.
Traíamos hambre antigua,
pan sin bandera,
y una casa prometida
a cambio del lomo.
Y al llegar,
cuando el miedo aflojó un segundo,
alzamos la mano dura
contra el que venía sangrando igual.
—Yo ya pasé—
gritamos
con la boca prestada del amo.
—Que no entren más—,
como si el dolor tuviera cupo,
como si el sudor se acabara,
como si Roma pagara a alguien.
Pero Roma no paga.
Roma exprime.
Roma ordeña la miseria
hasta dejarla seca
y luego la arroja.
El que fue herido
aprendió a herir.
El que fue nadie
quiso ser muro.
Y así,
el pobre vigila al pobre,
el hambre muerde al hambre,
y el miedo firma leyes
con sangre compartida.
No hay papeles que limpien
la memoria del barro.
No hay traición que compre
un sitio al sol.
Porque cuando el viento gire
—y siempre gira—
no preguntará a quién obedeciste,
sino a quién negaste.
Y entonces caerán los muros
hechos con manos cansadas,
y entenderemos tarde
que nadie se salva
solo.
Roma también tiene hambre.
Y cuando coma,
no preguntará tu nombre.

 

Antonio Portillo Spinola 

  • Autor: Spinoport (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 28 de enero de 2026 a las 09:35
  • Comentario del autor sobre el poema: El poema expone: la internalización de la exclusión por parte de quienes apenas han logrado un puesto precario en el sistema. El poema no juzga solo al sistema, sino también la traición entre víctimas, mostrando cómo el mecanismo de dominación se perpetúa mediante la división y el miedo
  • Categoría: Reflexión
  • Lecturas: 14
  • Usuarios favoritos de este poema: Carlos Baldelomar, **~EMYZAG~**, Anton C. Faya, EmilianoDR, alicia perez hernandez
  • En colecciones: ANTONIO PORTILLO SPINOLA.
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.