◇ Cavilaciones de una tarde de noviembre
Alguna vez tuve un boleto de ida solamente.
Y no tuve miedo.
No por temerario,
sino porque vivir sin deudas morales
te hace más liviano el equipaje.
Aprendí que el amor dura
lo que el destino dispone.
Ni un segundo más,
ni uno menos.
Las palabras —o los hechos—
que nos enseñan nuestros padres
retumban en nuestra memoria,
inexorablemente,
más tarde o más temprano.
Muchas veces con razón,
marcándonos el camino.
Porque, aunque nos esforcemos
en hacer las cosas bien,
fallamos.
Será porque somos perfectibles.
Y en eso
no importan los años
que llevemos sobre los hombros.
Importan los años de experiencia
en los temas que tocamos
y en los nuevos desafíos
que nos animemos a enfrentar.
Cuando uno es pequeño,
no alcanza a ver
lo que se le viene encima.
Sin embargo,
con el tiempo comprendemos
que para algunos
los caminos son más duros
que para otros.
♣ -
Vientoazul🦋⃟
©
-
Autor:
Vientoazul (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 28 de enero de 2026 a las 00:13
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 2

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.