Vientoazul

◇ Cavilaciones de una tarde de Noviembre

Cavilaciones de una tarde de noviembre

 

Alguna vez tuve un boleto de ida solamente.

Y no tuve miedo.

No por temerario,

sino porque vivir sin deudas morales

te hace más liviano el equipaje.

Aprendí que el amor dura

lo que el destino dispone.

Ni un segundo más,

ni uno menos.

Las palabras —o los hechos—

que nos enseñan nuestros padres

retumban en nuestra memoria,

inexorablemente,

más tarde o más temprano.

Muchas veces con razón,

marcándonos el camino.

Porque, aunque nos esforcemos

en hacer las cosas bien,

fallamos.

Será porque somos perfectibles.

Y en eso

no importan los años

que llevemos sobre los hombros.

Importan los años de experiencia

en los temas que tocamos

y en los nuevos desafíos

que nos animemos a enfrentar.

Cuando uno es pequeño,

no alcanza a ver

lo que se le viene encima.

Sin embargo,

con el tiempo comprendemos

que para algunos

los caminos son más duros

que para otros.

♣ -

Vientoazul🦋⃟

©