Mis dedos arañaban el agua,
escuchando burbujas en mi oído,
parecía un negro y frío destino,
sin aire, el cuerpo se va al fondo,
de una tibia y enorme alberca.
Mi padre, deseando verme nadar,
me animaba a saltar con alegría.
Más cuando salté, el se alejaba,
¡creí, al tragar agua...es el fin!
Milagrosamente mi padre
¡de nuevo estaba ahí, abrazándome!
-Todo está bien, aquí estoy-
Grandiosa es la sensación
de seguridad; que te da el abrazo
seguro de tu padre, cuando
sientes estar a la deriva...
Todos los derechos reservados ©️
Dr. Salvador Santoyo Sánchez
26/01/2026
-
Autor:
Salvador Santoyo Sánchez (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de enero de 2026 a las 03:54
- Comentario del autor sobre el poema: Esta es una historia real. Tendría escasos 9 o 10 años, en que pensé que moriría ahogado. Pero, mi padre atento, me hizo sentir su protección y seguridad.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.