Mis dedos arañaban el agua,
escuchando burbujas en mi oído,
parecía un negro y frío destino,
sin aire, el cuerpo se va al fondo,
de una tibia y enorme alberca.
Mi padre, deseando verme nadar,
me animaba a saltar con alegría.
Más cuando salté, el se alejaba,
¡creí, al tragar agua...es el fin!
Milagrosamente mi padre
¡de nuevo estaba ahí, abrazándome!
-Todo está bien, aquí estoy-
Grandiosa es la sensación
de seguridad; que te da el abrazo
seguro de tu padre, cuando
sientes estar a la deriva...
Todos los derechos reservados ©️
Dr. Salvador Santoyo Sánchez
26/01/2026
-
Autor:
Salvador Santoyo Sánchez (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de enero de 2026 a las 03:54
- Comentario del autor sobre el poema: Esta es una historia real. Tendría escasos 9 o 10 años, en que pensé que moriría ahogado. Pero, mi padre atento, me hizo sentir su protección y seguridad.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 39
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, Lualpri, Jaime Correa, Nelaery, Henry Alejandro Morales, Carlos Baldelomar, MISHA lg, Poesía Herética, Anton C. Faya, David Arthur, Javier Julián Enríquez, leo albanell, 🌱🌷 MariPD, EmilianoDR, alicia perez hernandez, Hernán J. Moreyra, Emilia🦋, kiry, Mª Pilar Luna Calvo, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios8
Me encantó hermano...
Gracias Tommy.
Saludos cordiales 👍🏼
Buenas tus letras Salvador.
Por otro lado lo que es la casuslidad, pues "a la deriva" es justamente el título del tema que publicaré mañana pese a que el contenido nada tiene que ver.
Un abrazo.
Así, suele pasar. Adelante, más si el tema es diferente.
Recibe mis saludos, estimado poeta amigo Lualpri
El padre, siempre atento, acompañaba en un momento decisivo en la vida: aprender a nadar, física y espiritualmente.
En las dos encontramos el amor y la mealtad de nuestros padres.
Saludos.
Es verdad lo que expones
Recibe saludos poetisa Nelaery 👍🏼
Saludos.
Menos mal que estuvo allí tu padre,
para darte esa mano,
He sido nadador en el mar,
hasta que un día, tuve una experiencia en la que me vi mal, era incapaz de nadar, una cosa rara, que me llevó a tomar la decisión de no nadar más en el mar, y eso que me gustaba esa sensación de ir mar adentro, y alejarme de la playa.
Hoy en día, sigo nadando, pero en piscina, todo pasa por y para algo.
Como esa mano de tu padre.
Buen día por ahí.
Lo importante es no dejar el ejercicio.
Gracias por comentar, recibe mis saludos poeta amigo Jesús Ángel 👍🏼
Así es, llevo toda la vida haciendo diferentes deportes, siendo un afortunado por ello,
sigo dándole fuerte.
Veo en la imagen que tocas el violonchelo,
eso está bien... y a seguir haciéndolo.
Estoy aprendiendo, no me resulta nada fácil.
Me esfuerzo por no abandonarlo.
A seguir escribiendo 👍🏼
Te ánimo a seguir intentándolo.
La vida es muy generosa: siempre nos da una segunda oportunidad.
Saludos, Salvador.
Que bueno que así sea.
Saludos 👍🏼
con ellos es todo un mundo de paz de seguridad poeta
bellas letras ,
Milagrosamente mi padre
¡de nuevo estaba ahí, abrazándome!
-Todo está bien, aquí estoy-
Grandiosa es la sensación
de seguridad; que te da el abrazo
seguro de tu padre, cuando
sientes estar a la deriva...
besos besos
MISHA
lg
Tienes razón.
Recibe mis saludos con afecto
Estimada poetisa amiga Misha
Es una bendición muy grande cuando los padres brindan seguridad y apoyo a los hijos, bien sea la edad.
Hermoso sentir Salvador
Un abrazo amigo poeta
David
Son experiencias y recuerdos que no se olvidan.
Y, pasado el tiempo, más valoras el amor de un padre.
Recibe mis saludos con afecto estimado amigo y poeta David Arthur
Es bonito recordar a la familia en esos momentos que tenemos guardados en la memoria y en el corazón. Un saludo.
Es verdad.
Gracias por estar y comentar, estimada poetisa
Ma. Pilar Luna
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.