Hace un tiempo conocí a una oruga
que amaba mi tronco.
Un día escogió una rama
y decidió vivir ahí,
haciéndose bolita
no salió de mi.
Tiempo después al despertar
descubrí un caparazón sin habitar
ni una huella pudo dejar.
En la mañana vi una mariposa,
me aleteaba tan hermoso
que me hizo brotar una rosa.
Comprendí después
que quedarse no era el propósito,
era la transformación.
-Las raíces del sauce.
-
Autor:
Sauce (
Online) - Publicado: 26 de enero de 2026 a las 01:12
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.