No fue una idea.
Fue hambre.
No fue ideología.
Fue miedo
tocando la puerta
de madrugada.
El país aprendió a despedirse
sin saber
sí era un adiós.
Las casas se llenaron
de sillas vacías.
Las madres aprendieron
a contar hijos
por mensajes.
Nos dijeron patria
y era silencio.
Nos dijeron soberanía
y era una cárcel
sin muros.
Crecimos
con la maleta lista
y la voz baja.
Aprendimos a salir
antes
de desaparecer.
Un día
alguien golpeó
desde afuera.
No fue alivio.
Fue esperanza.
Y la esperanza
también duele
cuando has pasado la vida
resistiendo.
No celebramos la guerra.
Celebramos volver.
Volver a hablar.
Volver a sentir.
Volver a abrazar
sin miedo.
Que el país
deje de ser una herida
y vuelva a ser
un nombre
dicho
en voz alta.
Jesús Armando Contreras
-
Autor:
Jesus Armando Contreras Nuñez (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 25 de enero de 2026 a las 14:21
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema no responde a una coyuntura ni a un país específico. Nace de experiencias humanas compartidas: el miedo, la pérdida, el exilio y el deseo de volver. Cualquier parecido con una realidad concreta pertenece a la lectura de quien lo recibe.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Online)
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