Estabas allì de holganza
presa y amo de tu casa
y eras una tierna lanza
que se clavó en mi basa.
Lindo, grande y azabache,
con el hocico en juego
derramándote en el bache
que mostraba mi talego.
¿De dónde viniste pues?
hermoso y triste adivino
con tu ser que siempre es
a cada instante canino.
Porque nada te preocupa
más que lo que necesitas,
y tu pelaje se ocupa
en caricias en que habitas
como dueño de este verso:
seda oscura, manto terso.
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Autor:
Poeta De La Otra Esquina (
Online) - Publicado: 24 de enero de 2026 a las 00:37
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Online)
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