Sin Ruido

William Logan



SIN RUIDO 

 

La noche baja lento

como un telón cansado.

 

No cerré la puerta con rabia,

ni lancé tu nombre al alcohol,

dejé la luz encendida

por si volvía mi voz.

El reloj marcó lo justo,

ni tarde ni traición,

hay despedidas que entienden

que el amor también se va en paz.

 

No hubo gritos en la mesa,

ni cuentas por saldar,

solo un silencio elegante

aprendiendo a respirar.

 

Me fui sin ruido,

sin culpas que cargar,

te quise limpio

y limpio te dejé marchar.

No soy derrota,

tampoco vencedor,

soy un hombre que aprendió

a soltar sin rencor.

 

El bar quedó casi vacío,

dos copas y un blues menor,

la jukebox lloraba bajito

como entendiendo el adiós.

Te amé sin pedir promesas,

sin futuro en alquiler,

hay amores que se honran

cuando saben desaparecer.

 

No rompí fotos ni espejos,

no maldije lo que fue,

hay recuerdos que descansan

cuando los dejas caer.

 

Me fui sin ruido,

sin cartas por quemar,

tu nombre duerme tranquilo

en mi forma de recordar.

No te debo nada,

no me debes perdón,

solo noches más livianas

y un corazón sin presión.

 

A veces el amor no muere…

se sienta,

paga la última ronda

y se va caminando despacio.

 

Me fui en silencio,

con dignidad en la piel,

hay derrotas hermosas

que también saben bien.

Si algún día recuerdas

lo que fuimos tú y yo,

di que fue un amor sincero

que se marchó sin rencor.

 

La noche sigue…

yo también.

  • Autor: Wii (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 24 de enero de 2026 a las 00:01
  • Comentario del autor sobre el poema: Como amante de estos dos géneros, el bolero y el blues, quise que el poema fuera ese punto de encuentro donde la pasión no se vuelve grito, sino silencio. ​Mi intención fue fundir sus esencias de la siguiente manera: ​Del Bolero tomé la caballerosidad y la nostalgia: esa forma de honrar lo que se vivió, dejando la luz encendida y marchándose con "dignidad en la piel". Es la parte que abraza el recuerdo sin romper las fotos. ​Del Blues tomé la crudeza y la resiliencia: esa atmósfera de bar vacío a las tres de la mañana, donde se acepta la realidad sin adornos. Es el sentimiento que dice "no soy derrota ni vencedor", simplemente un hombre que acepta su suerte. ​Al final, busqué que el poema no fuera una queja, sino una "última ronda" elegante: un texto que se siente como un saxofón llorando en un rincón mientras se marca el ritmo pausado de un bolero en el corazón.
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 16
  • Usuarios favoritos de este poema: JUSTO ALDÚ, MISHA lg, Antonio Pais, Carlos Baldelomar, alicia perez hernandez, Tommy Duque


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.