También los
poetas
tienen
ese derecho
de morir
en algunas
ocasiones
durante
todo
el ciclo
de sus vidas,
y yo,
como todo
poeta y
ser melancólico
que soy,
me encontraba
tendido
en la cama
de un domingo
por la tarde
en una de mis
muertes rutinarias,
intentando
tomar,
lo más cuerdo
posible, la difícil
decisión
de si dejar o no
de nadar
contra esta
corriente;
o pretender
aprovecharme
de ella
para quitarme
en sus aguas
de una vez
por todas este olor
a muerte
que tengo en mis
mano,
porque
cuando
le escribimos
a la vida,
al mismo
tiempo
estamos
matando
con nuestras
manos
a los
cisnes
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Autor:
Alex Pantoja 23 (
Online) - Publicado: 22 de enero de 2026 a las 00:57
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Online)
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