Alex Pantoja 23

Cisnes

También los

poetas

tienen

ese derecho

de morir

en algunas

ocasiones

durante

todo

el ciclo

de sus vidas,

y yo,

como todo

poeta y

ser melancólico

que soy,

me encontraba

tendido

en la cama

de un domingo

por la tarde

en una de mis

muertes rutinarias,

intentando

tomar,

lo más cuerdo

posible, la difícil

decisión

de si dejar o no

de nadar

contra esta

corriente;

o pretender

aprovecharme

de ella

para quitarme

en sus aguas

de una vez

por todas este olor

a muerte

que tengo en mis

mano,

porque

cuando

le escribimos

a la vida,

al mismo

tiempo

estamos 

matando 

con nuestras 

manos 

a los

cisnes