El tiempo marca sus huellas en las cenizas nocturnas, en la matutina nieve, en el humo de la hoguera y en la piel que el aire tiene.
El tiempo deja sus huellas en la cabeza que piensa, en el corazón que late, en la prístina conciencia y en la ilusión del que nace.
El tiempo pone sus huellas en la fe que a Dios nos ata, en el amor si es posdata y en la visión de este mundo cuando los ojos nos atan.
El tiempo planta sus huellas en la hueca calavera, en el corazón que espera y en el dormir cuando acecha para surgir como fiera.
El tiempo une y distancia, en este mundo sin nombre, al niño al hacerse hombre, a la aurora con la noche, la verdad con el reproche y la oración con la duda.
JOSE ANTONIO GARCIA CALVO
-
Autor:
jagc (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 22 de enero de 2026 a las 00:52
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.