El tiempo dibuja en el espacio
la rotación del reloj que va marcando
el día a día sin descanso.
Despierta al universo
con el soplo de sus fuerzas
paseándose en el etéreo,
danzando y volando hasta
desaparecer en el infinito.
Los hijos crecen sin darnos cuenta,
como también sin darnos cuenta,
se alejan para formar
sus propios nidos.
Estudios, grados y posgrados,
"magna cum laudem",
logros obtenidos...
proyectos empresariales
con grandes exitos...
es un eterno vaivén a la suerte.
Si al corazón llega el amor,
en el andar crecerá de tanto amar,
o se debilitará... esfumándose.
En los "cruceros de la vida",
nos encontramos encantadoras
personas que se convierten
en "amistades de barcos",
terminando en hermandad,
algunas como las olas del mar,
suben y bajan...y otras,
salpicadas de traiciones
o simplemente desaparecerán
sin decir adiós.
Las almas desagradecidas
olvidan favores concedidos
-dados sin esperar recompensas-,
sin importar valores ni sentimientos.
En el amanecer o en el ocaso,
tarde o temprano,
nuestros amados seres
abrirán sus blancas alas
buscando luz hacia la eternidad...
Y nosotros, si somos afortunados,
decimos a lo inevitable...
"aquí te esperamos",
pero a veces no hay oportunidad
para expresar...
"Este es el final de nuestra travesía".
Nhylath
-
Autor:
Nhylath (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 20 de enero de 2026 a las 18:32
- Comentario del autor sobre el poema: Un recorrido por nuestra existencia...
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 3

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.