Hambre Civilizada

William26🫶



HAMBRE CIVILIZADA

Mercedes Sosa y Wcelogan 

 

Dilema de mi boca

al tratar de nombrarte.

Eres ajeno,

un manjar que no debo comer,

y aun así mi lengua

ensaya tu forma en el aire

como quien aprende

una oración prohibida.

No te digo.

Me digo tu ausencia.

Te observo desde la silla correcta,

la de las buenas costumbres.

Cruzo las manos,

ajusto el vestido,

y fallo.

Porque el deseo no sabe

sentarse derecho

cuando pasas rozando la tarde.

No te debo nada.

Y, sin embargo, te pienso.

El silencio firma

contratos invisibles:

desear sin tocar.

Arder sin incendiar la casa.

La tentación, tan educada,

pide permiso,

agradece el vaso de agua,

y se queda a vivir

en la garganta.

Si te nombro, peco.

Si callo, también.

La palabra es un vaso tembloroso

y tú,

el vino que lo rebalsa

sin derramarse jamás.

¿Ves?

Hasta la metáfora se contiene.

No te acerques.

Mi boca quiere decir tu nombre.

Somos tres

vigilando la frontera,

tres custodias del “no”

que suena peligrosamente

a “todavía”.

El tiempo pasa,

y no pasa nada.

Eso es lo más grave.

No busco permiso.

Busco límite.

Hay gestos mínimos

que gritan más que un beso.

El deseo aprende a vestirse

para no llamar la atención.

Pero debajo del abrigo

tiembla.

Siempre tiembla.

Eso también

es una forma de verdad.

Te pienso sin tocarte.

Hay fuegos que no se apagan:

se administran.

Un hambre civilizada,

tres voces sosteniendo el borde,

y un beso que jamás ocurre…

pero lo gobierna todo.

  • Autor: Wii (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 20 de enero de 2026 a las 00:01
  • Categoría: Reflexión
  • Lecturas: 1
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