Este esqueleto, cuando vivo, tuvo
Un par de cuencas llenas de colores,
Un tórax que fue nido a sus amores,
Y un par de piernas en que se sostuvo.
Aquí la boca, aquí el lugar do estuvo
Alojado el pequeño en mil dolores.
Aquí cenizas junto a los ardores
Del son que para siempre se detuvo.
Este cuerpo, que nunca quiso vida,
En esta estrecha y ancha sepultura,
Obtendrá su reposo eterno y manso.
Su carne blanda, débil y dolida,
Putrefacta estará, cuando en oscura
Senda encuentre el camino a su descanso.
-
Autor:
Fabio de Cabrales (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 19 de enero de 2026 a las 20:50
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 71
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Mª Pilar Luna Calvo, Tommy Duque, alicia perez hernandez, Classman, JacNogales, Gabriel Hernán Albornoz, Carlos Baldelomar, ElidethAbreu, racsonando, JUSTO ALDÚ, Jaime Correa, El Hombre de la Rosa, Mael Lorens, Cosas que nunca os he dicho..., leo albanell, Poesía Herética

Offline)
Comentarios1
Exquisito hermano, admiro tu pluma.
Saludos.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.