Fue cuando la tierra abrió su boca oscura al canto,
y el tiempo así se quebró sin hacer ruido alguno,
Perséfone entendió entonces destinos de ayuno
y flores que se entregan al abismo del manto.
No fue la fuerza sola ni el mandato del llanto,
fue el instante preciso ni tarde ni oportuno
donde el reloj se rinde, donde el pulso es ninguno
y el ahora se vuelve ley, relámpago, espanto.
Kairós bajó con ella sin tocar la memoria,
le enseñó que hay amores que nacen por frontera,
y pactos donde el alma se divide en su historia.
Desde entonces la vida no es plena ni es entera:
mitad luz que regresa y mitad sombra que escoria,
así el tiempo nos toma cuando quiere y espera.
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026
-
Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 19 de enero de 2026 a las 00:05
- Comentario del autor sobre el poema: **🔥Kairós (καιρός) es un concepto griego antiguo para el momento oportuno, cualitativo y decisivo, en contraste con Cronos, el tiempo cronológico y lineal; en mitología es el dios de la oportunidad fugaz, representado a menudo con pelo frontal para ser agarrado al pasar, y en teología cristiana, el "tiempo de Dios", un instante propicio para su gracia divina, significando un tiempo lleno de significado que debe ser aprovechado. EL RAPTO DE PERSÉFONE.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.