La tarde era gris.
No por la lluvia,
sino por lo que no cedía.
Las noticias
se me quedaron
entre las costillas.
Quise llorar.
La cara estaba lista.
Los ojos, no.
El cielo
aflojó primero.
La lluvia
golpeó el suelo
sin pedir permiso.
Yo no.
Adentro
todo empujaba,
pero no encontraba borde.
Había lágrimas
acumuladas,
retenidas atrás del cuerpo.
La lluvia caía
con una salida
que no era mía.
Por un momento
la detesté.
No por mojarme,
sino por mostrar
que nada cayó.
Jesús Armando Contreras
-
Autor:
Jesus Armando Contreras Nuñez (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 17 de enero de 2026 a las 18:27
- Comentario del autor sobre el poema: Este texto nació en una tarde común, de esas que no parecen importantes hasta que algo se traba adentro. No habla solo de no llorar. Habla de querer hacerlo y descubrir que no siempre sabemos cómo. De cargar cosas que no elegimos, de aprender a contener antes que a soltar. No importa el sexo, la edad ni la historia personal: muchos hemos estado ahí, frente a algo que cae afuera mientras adentro todo se queda. Si este poema acompaña a alguien en ese silencio, entonces ya cumplió su camino.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Online)
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