La Vanidad y Fugacidad de la vida

Javier Julián Enríquez

Conserva en la desdicha paz interna,
y en próspera fortuna, sobriedad;
pues has de fenecer, con brevedad,
aunque vivas en pena sempiterna;

o si en verde pradera, suave y tierna,
gozares del Phalernos la bondad,
¿por qué buscan con tal fraternidad
pino y álamo tal sombra casi eterna?

Disfruta hoy de aromas y de estas rosas
mientras hilos fatales lo permitan;
dejarás tus haciendas más hermosas;

rico o pobre, tus días precipitan
hacia la misma urna así tenebrosa
donde todos los hados nos habitan.

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Comentarios10

  • LOURDES TARRATS

    Querido Javier Julián, amigo de letras.

    Tu soneto es un oráculo de sobriedad filosófica, donde en cada verso pronuncias —como quien sabe— que la belleza no basta si no la sostiene una conciencia lúcida del tiempo. Has tejido una reflexión que no se abisma en el lamento, sino que eleva: una meditación estoica revestida de música.
    La tensión entre la pradera y la urna, entre el Phalerno y la ceniza, nos recuerda que todo gozo verdadero debe llevar consigo la conciencia de su finitud. No hay aquí queja ni consuelo fingido, sino una aceptación estética —casi áurea— del destino compartido.
    Gracias por invocar con tan noble cadencia lo que tantos eluden con murmullo: que vivir plenamente no es escapar del fin, sino danzar con él mientras la flor respira.
    Con admiración sostenida,
    –LOURDES
    Poetas somos…

    • Javier Julián Enríquez

      Muchas gracias, estimada amiga Lourdes, por tus bellas palabras y valioso análisis. Así es, este poema nos invita a la sobriedad, aceptación del destino, a disfrutar del presente y búsqueda de la serenidad interna ante las dificultades que encontramos a lo largo de nuestras vidas fugaces, ya que la muerte es un destino inevitable para todos.
      Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

      • LOURDES TARRATS

        ...Poetas somos, Javier Julian, amigo.

      • Dulce

        Los hados nos habitan o nosotros los habitamos...vamos caminando hacia el mismo rumbo desde que nacemos, me gustó tu poema Javier, abrazo alado

        • Javier Julián Enríquez

          Muchas gracias, estimada amiga Dulce, por tu valioso comentario y bellas palabras. Tal como muy bien señalas, en la dialéctica de la existencia, la determinación y la acción individual se entrelazan, toda vez que sugieren una coexistencia en la que, desde el momento del nacimiento, el ser humano se encamina inexorablemente hacia un destino común guiado por fuerzas trascendentes o por los hados que nos habitan.
          Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

        • JUSTO ALDÚ

          El poema dialoga con la tradición moral clásica y barroca al reflexionar sobre la fugacidad de la vida y la necesidad de equilibrio interior. La voz poética contrapone desdicha y fortuna para señalar que ninguna condición es permanente, subrayando la inutilidad de aferrarse a bienes, placeres o seguridades externas. Las imágenes naturales y funerarias refuerzan la idea de igualdad final ante la muerte, sin distinción de riqueza o pobreza. En conjunto, el texto propone una ética de mesura y conciencia del tiempo, donde disfrutar el presente no es exceso, sino lucidez frente a lo inevitable.

          Un abrazo entrañable amigo de letras,

          • Javier Julián Enríquez

            Muchas gracias, amigo JUSTO, por tu análisis excepcional sobre el poema y por tus valiosas observaciones. Así es, como muy bien señalas, el poema, mediante la antítesis entre fortuna y desdicha, subraya la transitoriedad de toda condición e insta a la renuncia a los apegos materiales. Por lo que las imágenes naturales y funerarias evocan la igualdad ante la muerte y proponen una ética de mesura y conciencia temporal.
            Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

          • El Hombre de la Rosa

            Genial tu bello y bien escroto soneto estimado poeta y amigo Valenciano Javier Julian Enriquez
            Saludos desde Torrelavega
            El Hombre de la Rosa

            • Javier Julián Enríquez

              Muchas gracias, amigo Críspulo. Mi más sincera y profunda gratitud por la lectura del poema y apreciado comentario.
              Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio desde València

            • Alexandra I

              Recorrido hermoso la vida, aun en lo breve y frágil, nacemos para morir, mas dejamos correr el tiempo nuestro mayor tesoro junto a la salud sin apreciarlo muchas veces, no sabemos cuanto de sombra o luz nos acompañará después de partir, gracias por tu hermosa poesía, gracias por compartir.

              Saludos, feliz día, Alex.

              • Javier Julián Enríquez

                Muchas gracias, estimada amiga Alexandra, por tu valioso comentario. Cuánta razón tienes al afirmar que, en el transcurso de la vida, que se manifiesta en su fugaz esplendor, el ser humano, destinado a la finitud, trasciende su legado más valioso a través del tiempo, y la salud, un bien frecuentemente desestimado, es un tesoro que se olvida, ignorando así la incertidumbre que aguarda tras el umbral de la partida.
                Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

              • JoseAn100

                Bello soneto de la finitud de la vida, y su significado. Por curiosidad buscare el significado de Phalernos, no se si será o no, algo mitológico griego. Tus escritos son una prueba viva, del trabajo bien hecho, y metódico, no solo en rima y métrica, sino también en contenido. Muchas gracias Javier. Jose Angel.

                • Javier Julián Enríquez

                  Muchas gracias, estimado amigo José Ángel, por la lectura del poema y apreciado comentario. Sí, Phalernos nos remite a la poesía latina y, en particular, a Horacio, y hace mención al vino, lo cual es un elemento esencial en la literatura de la antigüedad clásica.
                  Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                • Andiuz

                  En tu línea clásica del soneto, en el primer terceto nos animas al "carpe diem", tópico muy extendido hoy día ante el gran escepticismo del mundo en que vivimo; pero a la vez se vislumbran unos cuantos valores que el mismo Jorge Manrique expone en sus Coplas. La paz interna y la sobriedad nos recuerda a Fray Luis, subrayando ese carácter ascético. Y guardas varios brochazos para dejar el pesimismo del Barroco bien claro. Un saludo, Javier J, como siempre un gusto leerte. Que tenga una buena semana.

                  • Javier Julián Enríquez

                    Muchas gracias, estimado amigo Andiuz, por la lectura del poema y valioso análisis.
                    Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                  • Lincol

                    Un recordatorio estoico de que, ante la certeza de la muerte y la fugacidad de todo placer, debemos mantener ecuanimidad y saborear la vida presente.

                    Saludos cordiales, amigo poeta.

                    • Javier Julián Enríquez

                      Muchas gracias, estimado amigo Lincol, por tu valioso comentario y tan acertado de acorde con la realidad de la vida.
                      Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                    • Nelaery

                      Así es. Olvidamos que estamos de paso. A veces, nos empeñamos en acumular riquezas materiales sin darnos cuenta de que quedarán aquí cuando nos vayamos.
                      Vinimos sin nada y nos iremos del mismo modo.
                      No sirven para nada lo material, ni la vanidad.
                      Lo que nos forma como humanos son valores como el amor, la humildad, la justicicia, el reconocer que somos débiles y necesitamos ofrecer y compartir.
                      Muchas gracias por este reflexivo soneto,Javier Julián.
                      Saludos.

                      • Javier Julián Enríquez

                        Muchas gracias, estimada amiga Nelaery, por tu valioso y certero análisis que haces real como la vida misma. Efectivamente, tal como muy bien señalas, la fugacidad de nuestra existencia terrenal nos debe hacer reflexionar sobre la brevedad de la vida. El afán por la acumulación de bienes materiales suele nublar la percepción de nuestra naturaleza efímera, haciendo que pasemos por alto el hecho de que tales posesiones carecen de valor perdurable. Al partir, nos despojamos de todo, evidenciando por tanto la vanidad de lo material y la futilidad de las distracciones superficiales. La verdadera esencia humana se fundamenta en la promoción de valores como el amor, la humildad y justicia, así como en el reconocimiento de nuestra inherente fragilidad y la necesidad de compartir y ofrecer. Así las cosas, debemos considerar y destacar la preeminencia de lo espiritual sobre lo material, promoviendo de este modo una vida centrada en la virtud y conexión humana.
                        Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                      • MISHA lg

                        bellas letras poeta
                        gracias por compartir

                        Disfruta hoy de aromas y de estas rosas
                        mientras hilos fatales lo permitan;
                        dejarás tus haciendas más hermosas;


                        besos besos
                        MISHA
                        lg

                        • Javier Julián Enríquez

                          Muchas gracias, estimada amiga MISHA, por tu apreciado comentario y bellas palabras.
                          Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio



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