Javier Julián Enríquez

La Vanidad y Fugacidad de la vida

Conserva en la desdicha paz interna,
y en próspera fortuna, sobriedad;
pues has de fenecer, con brevedad,
aunque vivas en pena sempiterna;

o si en verde pradera, suave y tierna,
gozares del Phalernos la bondad,
¿por qué buscan con tal fraternidad
pino y álamo tal sombra casi eterna?

Disfruta hoy de aromas y de estas rosas
mientras hilos fatales lo permitan;
dejarás tus haciendas más hermosas;

rico o pobre, tus días precipitan
hacia la misma urna así tenebrosa
donde todos los hados nos habitan.