Azul

Donalt Enamorado

Llorando está el extasiado cielo,

dejando caer su llanto bendito;

los árboles esparcen su esencia,

fresca y ligera como la mañana.

 

Y Éter me estremece con su voz,

que deja un temblor que es temido,

y yo tiemblo cuando veo su luz,

esa que apenas roza el gran azul.

 

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.