Yo vengo del aire, mi alma de la tierra brota;
mis manos con callos y mi piel está morena
y mi voz es una guirnalda de azucena,
mis ojos son faros de pupila negra y rota.
Mis piernas son dos troncos que corren y arrebatan;
los lugares que mis pies pisan enfurecidas,
mis besos moldean a las almas bendecidas
y mis cabellos olas de la noche que matan.
De mis ancestros los mayas yo llevo el acento,
las palabras ensangrentadas de la conquista
que me arrancaron el origen con la guerra.
Ahora más que nunca debo estar muy atento;
mi legado mezclado con esta nueva vista
tendrá que forjar su origen en la nueva tierra.
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Autor:
David Pech (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 16 de enero de 2026 a las 01:54
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez

Online)
Comentarios1
Me encantó, saludos.
Gracias, saludos.
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