PECH

Autorretrato

Yo vengo del aire, mi alma de la tierra brota;

mis manos con callos y mi piel está morena

y mi voz es una guirnalda de azucena,

mis ojos son faros de pupila negra y rota.

 

Mis piernas son dos troncos que corren y arrebatan;

los lugares que mis pies pisan enfurecidas,

mis besos moldean a las almas bendecidas

y mis cabellos olas de la noche que matan.

 

De mis ancestros los mayas yo llevo el acento,

las palabras ensangrentadas de la conquista

que me arrancaron el origen con la guerra.

 

Ahora más que nunca debo estar muy atento;

mi legado mezclado con esta nueva vista

tendrá que forjar su origen en la nueva tierra.