Para quienes han sentido que el tiempo puede morir y renacer en la risa de una noche sin reloj, donde los huesos son acantilados, las manos raíces que descifran idiomas ancestrales, y la boca, marea que navega archipiélagos de sombra. Porque el amor, cuando es verdaderamente infinito, no conoce de orillas: es el árbol que crece hacia adentro, la savia que lleva un rayo antiguo, y el tsunami que inunda los secretos del jardín hasta que dos almas, en un solo latido sin ayer ni mañana, dejan de ser dos y se vuelven la corriente eterna de un mismo mar nocturno.
Para ti, mi Pantera Negra.
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Autor:
Aldebarán (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 15 de enero de 2026 a las 19:03
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Offline)
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