Cae la tarde, con su voz tranquila.
Lentamente vuelvo, a encontrarme con mi herida.
A veces sos, como una luz que viene y gira.
Una forma del amor, que no negocia ni vacila.
Dejaste en mi una noche, y te llevaste todo un día.
Ignoro si fue Dios, el tiempo o solo lejanía.
Acaso lo que soy, y lo que no, sean tuyos todavía.
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Autor:
Eduardo Villacal (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 15 de enero de 2026 a las 09:22
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 33
- Usuarios favoritos de este poema: Hernán J. Moreyra, Mauro Enrique Lopez Z., Lucía gómez, El Hombre de la Rosa, ElidethAbreu, alicia perez hernandez, MISHA lg, Mael Lorens

Offline)
Comentarios1
Preciado y bien descrito tu poema estimado poeta y amigo Eduardo
Saludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
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