Acróstico I

Eduardo Villacal (seudónimo)

Cae la tarde, con su voz tranquila.

Lentamente vuelvo, a encontrarme con mi herida.

A veces sos, como una luz que viene y gira.

Una forma del amor, que no negocia ni vacila.

Dejaste en mi una noche, y te llevaste todo un día.

Ignoro si fue Dios, el tiempo o solo lejanía.

Acaso lo que soy, y lo que no, sean tuyos todavía.

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Preciado y bien descrito tu poema estimado poeta y amigo Eduardo
    Saludos de Críspulo desde España
    El Hombre de la Rosa



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.