Eduardo Villacal (seudónimo)

Acróstico I

Cae la tarde, con su voz tranquila.

Lentamente vuelvo, a encontrarme con mi herida.

A veces sos, como una luz que viene y gira.

Una forma del amor, que no negocia ni vacila.

Dejaste en mi una noche, y te llevaste todo un día.

Ignoro si fue Dios, el tiempo o solo lejanía.

Acaso lo que soy, y lo que no, sean tuyos todavía.