Dios y sus chistes sin gracia

Tu novia eterna

¿Por qué Dios? ¿por qué?
¿Qué gusto burlarte así de mí?

¿Por qué me lo enviaste? ¿Por qué?

Que justo que alteres mi sentir,

Estoy enojada contigo, ahora sí,

Sabes que te he rezado por él,

Sabes que es así,

Que me he sentado en tu hogar a llorarte por él,

A pedirte que me lo regreses,

A pedirte perdón por todo,

Y cuando por fin me he liberado ese deseo,

De ese capricho,

haces que él me busque,

Y ni siquiera lo intente,

Que solo active en mi ese sentimiento,

Tú sabes que lo amo, que lo quiero,

Pero él no me quiere,

Lose, ha pasado un año,

De tanto buscarlo y no encontrarlo,

Me cansé, me aburrí, me deprimí,

Te he llorado a ti y el diablo me sentó a mi lado con un whisky,

He vendido mis lágrimas por deseos lujuriosos,

Solo por este deseo cruel de no poder estar a su lado,

Y me canse de rogarte,

Solo déjame así y no vuelvas a hacerme esto,

Que yo le quiero.

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios1

  • Romey

    Tus versos son como pétalos de florecillas que vas deshojando, pensando me quiere, o no me quiere, lo quiero, o no lo quiero
    Cierto que hay momentos que el amor es un quebradero duro como un muro que derribar a cabezazos
    Tranqui, seguro que encontrarás a alguien que te sea más afín, si no a ti misma, o las dos cosas a la vez

    Saludos TNT



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.