Tango
En tus versos amargos de dolor
un lánguido bandoneón y un piano
desahogan rimas simulando honor.
Tango, mezcla de despecho y desarraigo,
mezcla de arrabal y conventillo sin corazón
que se “enrieda” en el lunfardo de un guapo.
Tango, detrás de tu sombrero ladeado
y del “faso” que pende de tu sonrisa de costado
traes en tu saco una pena de desamor.
Tango que paseaste por tantas calles porteñas
derrochando la melancolía de quien te extrañaba.
¡Cuántos varones te llevaron en su voz
y siempre los volviste al recuerdo de la mujer añorada!
Tango, consuelo de los que penan de amor...
...¿será acaso que tú también llevas una pena en el alma?
Autor: Elhen Amorado de Lahvida
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Autor:
Elhen Amorado de Lahvida (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 13 de enero de 2026 a las 20:42
- Comentario del autor sobre el poema: Algo tan argentino como el tango, con sus palabras mal pronunciadas y su lunfardo, con su lenguaje callejero y nostalgia.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 18
- Usuarios favoritos de este poema: Lucía gómez, Poesía Herética, alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z., Tommy Duque, Anton C. Faya, Carlos Baldelomar, Francisco Seoane

Offline)
Comentarios1
La mayor bendición del tango es la sinceridad, ahí uno se consuela con su propio desconsuelo, vuelto música.
Te saluda un uruguayo viviendo en Salta (nostálgico del río de la plata y su sangre tangera)
Hola Francisco! Gracias por tu comentario. Comparto tu opinión: es un desconsuelo vuelto música. Abrazo de hermano argentino a hermano Uruguayo.
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