Tango
En tus versos amargos de dolor
un lánguido bandoneón y un piano
desahogan rimas simulando honor.
Tango, mezcla de despecho y desarraigo,
mezcla de arrabal y conventillo sin corazón
que se “enrieda” en el lunfardo de un guapo.
Tango, detrás de tu sombrero ladeado
y del “faso” que pende de tu sonrisa de costado
traes en tu saco una pena de desamor.
Tango que paseaste por tantas calles porteñas
derrochando la melancolía de quien te extrañaba.
¡Cuántos varones te llevaron en su voz
y siempre los volviste al recuerdo de la mujer añorada!
Tango, consuelo de los que penan de amor...
...¿será acaso que tú también llevas una pena en el alma?
Autor: Elhen Amorado de Lahvida