Una carita alegre
de la que brotan sonrisas,
el brillo en los ojos de la pobreza,
un alma diáfana y sincera.
El estomago vacío
los bolsillos rotos
por donde se escapa la infancia, la ilusión,
los pies descalzos en su danza de vida
arrastrando el barro,
y un torrente de bondad en el corazón.
Son los niños desamparados en las calles
empujando su inocencia por las esquinas
que te rompen el alma sin remisión.
Siempre hay algo
un deseo de cambio
un rayo de luz que asoma,
un gesto de calidad humana
una mano generosa que atiende,
una ventana abierta de fe y esperanza
de que encuentren una vida mejor...
14/01/2026
-
Autor:
AZULNOCHE (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 13 de enero de 2026 a las 20:04
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 42
- Usuarios favoritos de este poema: Poesía Herética, Freddy Kalvo, Henry Alejandro Morales, Lucía gómez, Salvador Santoyo Sánchez, Anton C. Faya, William Contraponto, EmilianoDR, Lualpri, alicia perez hernandez, Carlos Baldelomar, JUSTO ALDÚ, gaspar jover polo, Mª Pilar Luna Calvo, Salva45

Offline)
Comentarios2
La sensibilidad humana
arropa tu alma
como la brisa fresca
en puro verano
apreciada amiga AZULNOCHE.
Un abrazo fraterno.
El texto expone con sencillez y fuerza una de las contradicciones más dolorosas de la realidad: la convivencia entre la inocencia infantil y la carencia extrema. La imagen de la sonrisa y la mirada limpia contrasta con el hambre, la pobreza y el abandono, generando un impacto emocional directo sin necesidad de excesos retóricos. El poema no se limita a denunciar, sino que introduce una apertura ética al final, donde la esperanza aparece como responsabilidad colectiva. Su valor reside en humanizar la estadística y recordar que, aun en la precariedad, la dignidad y la bondad persisten.
Saludos
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.