AZULNOCHE

SIEMPRE HAY ALGO

Una carita alegre

de la que brotan sonrisas,

el brillo en los ojos de la pobreza,

un alma diáfana y sincera.

 

El estomago vacío

los bolsillos rotos

por donde se escapa la infancia, la ilusión,

los pies descalzos en su danza de vida

arrastrando el barro,

y un torrente de bondad en el corazón.

 

Son los niños desamparados en las calles

empujando su inocencia por las esquinas

que te rompen el alma sin remisión.

 

Siempre hay un deseo de cambio

una ventana abierta de fe y esperanza

 de que encuentren una vida mejor.

 

14/01/2026