Estoy cansado.
No del cuerpo solamente,
sino de ese cansancio hondo
que no se ve en los hombros
pero dobla el pecho por dentro.
Las cosas me pesan por dentro
como si llevara días enteros
cargando silencios,
promesas que nadie escucha,
y preguntas que no saben dormirse.
A veces tengo ganas de decir: me rindo.
Decirlo en voz alta,
dejarlo caer al suelo
como se deja caer una mochila
después de una caminata infinita.
Pero no puedo rendirme.
No porque sea fácil seguir,
sino porque hay algo
—no sé bien qué—
que me empuja desde adentro
cuando todo quiere apagarse.
Hay algo que seguir.
Algo que aún no llegó
pero ya me pertenece.
Un futuro que me espera
aunque hoy no tenga fuerzas
ni para mirarlo de frente.
Sigo incluso cuando dudo,
sigo cuando la fe camina coja,
sigo cuando el corazón se cansa
de ser valiente sin aplausos.
Sigo porque rendirme
sería traicionarme.
Porque todo lo que soy
no nació para quedarse a mitad de camino.
He caído, sí.
He pensado que no doy más,
que el peso es demasiado,
que nadie entiende esta lucha muda
que no sangra pero duele.
Pero aquí estoy.
Respirando.
Avanzando un paso torpe,
otro más firme,
otro que parece imposible
y aun así sucede.
No me rindo.
Aunque la noche sea larga.
Aunque el miedo se siente a mi lado.
Aunque la esperanza a veces hable bajito.
No me rindo
porque seguir es mi forma de resistencia,
porque vivir es un acto de coraje
cuando el alma está cansada
pero sigue latiendo.
Y si mañana vuelvo a sentir
que todo pesa,
que todo duele,
que todo cuesta…
volveré a decirme:
seguí.
No por obligación,
sino por amor
a lo que todavía puedo llegar a ser.
escrito por:
Daniel
13/1/2026
-
Autor:
Daniii (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 13 de enero de 2026 a las 19:36
- Comentario del autor sobre el poema: Muchas de las veces me siento cansado por muchas cosas, pero sin embargo no me puedo rendir
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.