Daniii_Farías

Seguir

 

 

Estoy cansado.

No del cuerpo solamente,

sino de ese cansancio hondo

que no se ve en los hombros

pero dobla el pecho por dentro.

 

Las cosas me pesan por dentro

como si llevara días enteros

cargando silencios,

promesas que nadie escucha,

y preguntas que no saben dormirse.

 

A veces tengo ganas de decir: me rindo.

Decirlo en voz alta,

dejarlo caer al suelo

como se deja caer una mochila

después de una caminata infinita.

 

Pero no puedo rendirme.

No porque sea fácil seguir,

sino porque hay algo

—no sé bien qué—

que me empuja desde adentro

cuando todo quiere apagarse.

 

Hay algo que seguir.

Algo que aún no llegó

pero ya me pertenece.

Un futuro que me espera

aunque hoy no tenga fuerzas

ni para mirarlo de frente.

 

Sigo incluso cuando dudo,

sigo cuando la fe camina coja,

sigo cuando el corazón se cansa

de ser valiente sin aplausos.

 

Sigo porque rendirme

sería traicionarme.

Porque todo lo que soy

no nació para quedarse a mitad de camino.

 

He caído, sí.

He pensado que no doy más,

que el peso es demasiado,

que nadie entiende esta lucha muda

que no sangra pero duele.

 

Pero aquí estoy.

Respirando.

Avanzando un paso torpe,

otro más firme,

otro que parece imposible

y aun así sucede.

 

No me rindo.

Aunque la noche sea larga.

Aunque el miedo se siente a mi lado.

Aunque la esperanza a veces hable bajito.

 

No me rindo

porque seguir es mi forma de resistencia,

porque vivir es un acto de coraje

cuando el alma está cansada

pero sigue latiendo.

 

Y si mañana vuelvo a sentir

que todo pesa,

que todo duele,

que todo cuesta…

 

volveré a decirme:

seguí.

No por obligación,

sino por amor

a lo que todavía puedo llegar a ser.

 

escrito por:

Daniel

 

13/1/2026