ella
me tragó
y me vomitó
me rompió
y me volvió a hacer
sólo
para volver a romperme
ella
fue siempre la mejor
en esto de hacerme
y deshacerme
ella
me masticó
con dientes de rocío
y su boca
me escupió sin dilaciones
en un chorro incandescente
ella
se volvió lo más cercano
y me hizo lo más suyo
yéndose y quedándose
indefinidamente
fue y vino
como los días
y las noches
pero no
como los días
y las noches
que sabemos
cuando van
y vuelven no
ella
secuestra los amaneceres
y libera
un interminable atardecer
no la entiendo
para qué
me recoge en basurales
y me abandona en paraísos
para qué
forjó un amor sin tiempo
si iba a negociarlo en el olvido
tal vez
porque siempre
la rodeó el aroma
del romance y la tragedia
aún en su risa
aún en su risa
que fue siempre
su mejor obra
y el orgullo
de dios
o de la naturaleza
será porque
que a mi boca
la esculpió su boca
como un beso
y a su cintura
mi brazo como un río
que nunca pude
dejar de verla
preciosa
ni dejar de mirarla
lejana
ella
me separó
el corazón de las entrañas
y se fue mordiéndolo
con una ternura
demasiado suya
no sé
si alguna vez me besó
creo que fueron
mordiscos en el alma
nos hizo víctimas
y victimarios
quizás por costumbre
quizás
porque era lo mismo
y al final
el recuerdo
le duró más que el amor
como previendo
que el amor dolería
aún más que el recuerdo
y cuando viene
con la violencia
de años contenidos
con la fuerza de un viento
torciendo tempestades
ella
es la dueña
de todo el horizonte
inmaculada
encandilante
furiosa
ella
me traga
otra vez
-
Autor:
Eduardo Villacal (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 13 de enero de 2026 a las 09:13
- Categoría: Amor
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: racsonando, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios1
Genial y precioso versar estimado poeta y amigo Eduardo Villacal
Saludos de críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.