Alma de niño
Hoy cuando el dolor aún abraza mi alma
y los recuerdos regresan para destrozar mi corazón
he decidido escribirte unos versos, aunque sé que jamás vas a leerlos.
Ya no está tu sonrisa ni los chistes que solías hacer con tu voz disimulada,
extraño tus ojos tristes y tu amor por mí.
Aquellas palabras donde tus sueños danzaban entre suspiros y ansiedad
todo aquello quedó atrapado en los lazos de la muerte,
muerte que te arrebató de mis brazos donde descansabas cuando estabas triste
porque, aunque eras un hombre tu alma de niño era, tu nobleza brotaba
en cada abrazo, en cada palabra, en cada acto.
Fuiste un hijo maravilloso, un ángel que Dios me presto para alegrar mi ser
y cumplir un propósito en este plano.
Jamás me reprochaste, nunca me decías no, y siempre complacía mis caprichos.
¡Volaste alto! Hijo de mi corazón, allá donde Dios te recibió con el mismo amor
que te envió, no sentirás nada más que felicidad y paz.
Siempre te recordaré, y te amare como mi niño, un adulto con alma de niño.
-
Autor:
Myraim Buritica (
Offline) - Publicado: 12 de enero de 2026 a las 23:48
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.