Myraim Buritica

Alma de niño

Alma de niño

 

Hoy cuando el dolor aún abraza mi alma

y los recuerdos regresan para destrozar mi corazón

he decidido escribirte unos versos, aunque sé que jamás vas a leerlos.

Ya no está tu sonrisa ni los chistes que solías hacer con tu voz disimulada,

extraño tus ojos tristes y tu amor por mí.

Aquellas palabras donde tus sueños danzaban entre suspiros y ansiedad

todo aquello quedó atrapado en los lazos de la muerte,

muerte que te arrebató de mis brazos donde descansabas cuando estabas triste

porque, aunque eras un hombre tu alma de niño era, tu nobleza brotaba

en cada abrazo, en cada palabra, en cada acto.

Fuiste un hijo maravilloso, un ángel que Dios me presto para alegrar mi ser

y cumplir un propósito en este plano.

Jamás me reprochaste, nunca me decías no, y siempre complacía mis caprichos.

¡Volaste alto! Hijo de mi corazón, allá donde Dios te recibió con el mismo amor

que te envió, no sentirás nada más que felicidad y paz.

Siempre te recordaré, y te amare como mi niño, un adulto con alma de niño.