En el rincón más oscuro del bosque,
donde el silencio se deja escuchar;
cinco hadas de luz titilante y radiante,
como pequeñas estrellas danzantes,
con la luna llena comienzan a danzar.
Con sus tutús de tul dorado y radiante,
bailan al compás ese vals de luciérnagas;
mientras su luz brilla como un secreto celestial,
laten suave y brillante en sus pequeños corazónes.
Con sus tutús de tul dorado y radiante,
bailan al compás de ese vals de luciérnagas;
una sube, otra baja, otra gira en espiral,
mientras su luz brilla como un secreto celestial,
¡Pequeñas y resplandecientes luciérnagas!
No importa que el viento no las eleve,
ustedes tienen un truco muy especial:
visten alas de cristal, soñadas e inventadas,
para que el cielo sea ese su rincón de soñar.
Sus giros son versos que nadie ha leído,
secretos que el bosque siempre ha escondido;
son chispas de oro que danzan sin cesar,
bordando la noche con su ese fulgor estelar.
Delicadas y luminosas alas de luciérnagas,
brillen como faroles en la oscuridad;
para que cada niño al mirar al cielo,
descubra que la música, como un hilo invisible,
teje los sueños hasta hacerlos brillar.
-
Autor:
Ysabel Gonzalez (
Online) - Publicado: 11 de enero de 2026 a las 09:44
- Comentario del autor sobre el poema: ¿Sabían que en el mundo real las luciérnagas hembras no pueden volar porque no tienen alas . Al escribir este poema, decidí que la imaginación fuera su mejor aliada. Por eso sus alas son ‘soñadas e inventadas’: una metáfora para decir que no existen límites cuando se tiene un corazón que quiere bailar. \\\"Porque en la literatura infantil, soñar es el primer paso para tocar el cielo.”
- Categoría: Infantil
- Lecturas: 1

Online)
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