Tu forma,
lámpara del deseo,
ardía detrás de mis párpados.
Luz–fiebre
en órbita de mi mente,
llave en la cerradura del insomnio.
Mis manos,
sin tocarte,
tocaban tu memoria erótica.
Piel fantasma,
territorio en penumbra.
Calor que en el frío
llama.
En tu espalda
la noche es balada.
En tu cuello
el mundo
deja caer su máscara.
Aroma de cuero:
flor carnívora, sudor
en humedad cautiva.
Mi boca,
animal lento,
desciende por la arquitectura
de lo prohibido.
Y en la caída
el deseo
se vuelve
oración.
Caderas tensas,
cuerda de violín
en gemido.
Ahí,
en el filo
de lo que no debe decirse,
nuestros cuerpos
sin cuerpo
arderán.
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Autor:
Chico (
Online) - Publicado: 10 de enero de 2026 a las 19:13
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

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