YO
Rumi,
hablas de un lugar
más allá del bien y del mal.
Pero yo vivo aquí,
donde todo exige juicio,
toma de partido,
defensa.
RUMI
No te pido que abandones el mundo,
sino que no te encierres en él.
Hay un punto donde el juicio se cansa
y el alma respira.
YO
¿Y el dolor?
¿Las pérdidas que no se corrigen
con silencio?
RUMI
No se borran.
Se vuelven tierra fértil
cuando dejas de golpearlas con preguntas.
YO
Tengo miedo de llegar
y no encontrar a nadie.
RUMI
Cuando el “yo” se aquieta,
el encuentro ya ocurrió.
YO
¿Y si no logro soltar
mis certezas?
RUMI
Déjalas venir contigo.
También ellas sabrán sentarse
en la hierba.
YO
Entonces no vengo a entender.
RUMI
Vienes a estar.
Y eso basta.
No todo encuentro necesita respuestas.
Algunos solo piden silencio
para poder quedarse.
-
Autor:
LOURDES TARRATS (
Offline) - Publicado: 9 de enero de 2026 a las 05:00
- Comentario del autor sobre el poema: Amigos, Durante muchos años he leído a Rumi. A veces caminé junto a sus palabras; otras, me alejé de ellas. Siempre me fascinó esa tensión: Rumi habla desde la conciencia, yo hablo desde la experiencia. Este poema no busca imitarlo ni explicarlo. Es un diálogo interior, un intento de escuchar lo que ocurre cuando el juicio se aquieta y la presencia toma la palabra. Tal vez no se trate de comprender, sino —como casi siempre de aprender a estar.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 47
- Usuarios favoritos de este poema: Hernán J. Moreyra, benchy43, William Contraponto, Lualpri, JUSTO ALDÚ, Menesteo, Poesía Herética, Nelaery, MISHA lg, Henry Alejandro Morales, Mauro Enrique Lopez Z., Anton C. Faya, Javier Julián Enríquez, AZULNOCHE, AnnaSerena28, Carlos Baldelomar, Tito Rod, JoseAn100, Mª Pilar Luna Calvo, Mael Lorens, JuanDumBass, Marie Paule

Offline)
Comentarios12
El texto construye un diálogo sereno y bien sostenido entre dos planos de conciencia: el del sujeto que habita la urgencia del mundo —con sus dilemas morales, pérdidas y miedos concretos— y el de una voz espiritual que no niega esa realidad, sino que la desplaza hacia otra forma de comprensión. La elección de Rumi como interlocutor no es casual: funciona como símbolo de una sabiduría que no impone respuestas, sino que desarma la necesidad de tenerlas todas.
Uno de los aciertos del poema está en que el “YO” no aparece como un discípulo sumiso, sino como alguien que resiste, cuestiona y defiende su derecho al juicio y al dolor. Esto le da densidad ética al diálogo: no se trata de escapar del mundo, sino de aprender a no quedar atrapado en sus exigencias permanentes. La respuesta de Rumi nunca invalida la experiencia humana; al contrario, la resignifica con imágenes sencillas —la tierra fértil, la hierba, el estar— que proponen una transformación sin violencia interior.
El texto avanza desde la inquietud hacia una forma de aquietamiento que no es rendición, sino descanso. La idea de que las certezas también pueden “sentarse en la hierba” es especialmente eficaz: no hay negación del pensamiento, sino una invitación a suavizar su rigidez. El cierre, al afirmar que no todo encuentro necesita respuestas, sintetiza el núcleo del poema: hay comprensiones que no se alcanzan por acumulación de sentido, sino por presencia.
En conjunto, es una pieza reflexiva, bien equilibrada y coherente, que logra abordar lo espiritual sin abstracción excesiva y lo humano sin dramatismo innecesario. Su fuerza reside en el tono: contenido, dialogante y honesto, dejando que el silencio final diga tanto como las palabras.
Un abrazo amiga.
Justo, gracias por esta lectura tan atenta y generosa. Me alegra que hayas percibido ese diálogo entre planos, porque justo ahí intenté sostener la tensión: la urgencia humana frente a una voz que no corrige, sino que acompaña. Elegí a Rumi no como maestro, sino como contrapunto; alguien que permite que el “yo” conserve su derecho al juicio, al cansancio y a la duda sin sentirse disminuido.
Me alegra también que hayas visto la intención ética del poema: no huir del mundo, sino aprender a no quedar atrapada en él. La imagen de las certezas “sentadas en la hierba” nació precisamente de ese deseo de suavizar sin negar, de permitir que el pensamiento respire.
Agradezco profundamente tu lectura del tono y del silencio final. A veces es ahí, en lo que no se dice, donde ocurre la verdadera comprensión.
Un abrazo grande, amigo.
—LOURDES
Poetas somos
Es como un pequeño diálogo de una obra teatral.
Me gustó mucho.
Gracias por compartir.
Graias por leer.
Un abrazo,
-LOURDES
Poetas somos
En la vejez uno se libera estando más allá del bien y el mal
La moral que es la verdad deja de tener sentido
Uno se disuelve en la materia del universo, madre de donde venimos y volvemos - gestación y muerte
Saludos Lourdes
Gracias Carlos por tu atenta lectura.
Quedo agradecida.
-LOURDES
Poetas somos...
El saber estar es necesario. Pero, a veces, no es suficiente. Necesitamos conocer, experimentar, para poder entender lo que sucede.
Cuando nos hemos cansado de luchar para entender, somos conscientes de que hay cosas de que están fuera de nuestro alcance.Es entonces, cuando nos rendimos a la evidencia y lo dejamos ser, estar. Es cuando decimos: que sea lo que quiera, lo que sea será.
Un abrazo, Lourdes.
Gracias, amiga. siempre agradezco tu atenta lectura y comentario emocional.
Un abrazo.
—LOURDES
Poetas somos…
Un abrazo, Lourdes.
precioso dialogo con una de mis consentidas ,
gracias poetisa por compartir
YO
Tengo miedo de llegar
y no encontrar a nadie.
RUMI
Cuando el “yo” se aquieta,
el encuentro ya ocurrió.
YO
¿Y si no logro soltar
mis certezas?
RUMI
Déjalas venir contigo.
También ellas sabrán sentarse
en la hierba.
besos besos
MISHA
lg
Gracias a ti, querida MISHA por visitar mi espacio y comentar.
Un fuerte abrazo.
-LOURDES
Poetas somos...
Hay silencios que son buenos,
cuando nacen por prudencia;
y hay silencios que por quietos,
van hiriendo la conciencia...
Un abrazo fraterno mi estimada amiga LOURDES.
Gracias, amigo Freddy por tu comentario.
Quedo agradecida.
Un abrazo,
-LOURDES
Poetas somos...
Muchas gracias, amiga Lourdes, por este bello y reflexivo poema cuyas ideas objetivadas dispuestas a modo de diálogo sumergen al lector en una interpretación personal y enriquecedora. En ese marco, en el diálogo trascendental entre el «yo» y Rumi, se exponen con gran profundidad reflexiones acerca de la existencia y la búsqueda de sentido. Considerando esto, el «yo», en su relación con la dualidad del bien y el mal, manifiesta su conexión con la realidad terrenal, en la cual el juicio y la defensa son necesarios. Por ende, en su sabiduría, Rumi insta a trascender las limitaciones del mundo sin abandonar su realidad sugiriendo un punto de equilibrio en el que el alma encuentra sosiego. A este respecto, en situaciones de dolor y pérdidas, el «yo» experimenta una crisis de sus capacidades de superación. Rumi, con perspicacia, revela que el sufrimiento, transformado por la aceptación, puede convertirse en fuente de fertilidad. El temor a la soledad y la incertidumbre se disipan cuando el «yo» se aquieta, toda vez que permite el encuentro consigo mismo. En última instancia, la complejidad inherente a la renuncia a las certezas se materializa en una exhortación a incorporarlas al trayecto. En este sentido, el encuentro no supone la emisión de respuestas, sino más bien la promoción de un silencio que propicie una conexión profunda y perdurable. La esencia de la experiencia se centra en el «estar», en la vivencia plena, que trasciende la necesidad de comprensión total.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Amigo Javier Julián,
Que hayas percibido este dialogo como espacio de búsqueda y sosiego más que de respuesta, me honra. Gracias por una lectura tan atenta y profunda. Aprecio mucho la sensibilidad y el cuidado con que acompañas el poema. Recibe también un abrazo sincero.
—LOURDES
Poetas somos..
Un gusto pasar a leerte.
El poeta Rumi, dejó una huella eterna espiritual.
Gracias por compartir.
Gracias a ti por la visita y el comentario.
Me alegra aprender que el poema ha dejado una huella espiritual.
Saludos y un abrazo.
-LOURDES
POETAS SOMOS....
La respuesta inmediata a la duda/ al conflicto interno, generalmente se evade. Su bello escrito atiende la confusión que causa perturbación y sufrimiento de una manera en la que acompaña para ese respirar de nuevo, ese descanso voluntario y ceremonioso donde el hombre ya no intenta mantener su reflejo en el agua, sino que, como en esa postal de encabezado, sucede que las pisadas se disuelven en el agua.
Mi respeto y admiración.
¡Abrazo!
Igual. Gracias.
Un buen diálogo amiga.
Mejórate pronto.
Ya casi estoy bien.
Gracias.
Un abrazo.
No todo necesita respuestas ni soluciones. hay que aceptar, el dolor, las certezas... son inherentes a nosotros, están y ya está. Por cierto, tu foto es preciosa, tiene un aire antiguo y eterno, etéreo, me gusta, un abrazo.
Gracias querida amiga por tu comentario acertado y me alegra que te guste la photo.
Un beso.
Interrogar a Rumi es una cosa; otorgarle la palabra es otra.
Una apuesta arriesgada… ¡y lograda!
Me impresionó mucho este diálogo, tan profundo, epurado, y penetrante.
Muchas gracias.
Un saludo desde Francia.
Maríe Paule
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