Diminuto universo existe en tu mirada,
aurora de mi noche oscura,
paseas por la cintura del mundo
de mi vida y de mi amor.
Firme y viril,
como bendecido por los dioses,
y apenas tus ojos me rozan,
mi sonrisa se extiende como cascada,
y un latido surge como relámpago
que convulsiona mi interior.
Amor mío, mis ojos se cierran
ante tu resplandor inundado de estrellas.
No puedo sino envolverte en mi aliento,
que desearía convertir en fuego y besos,
pero todo son ilusiones de tocar tu ser.
Son mis caminos la piel que te profeso;
mis ojos caen muertos, ciegos de anhelos.
Sueño, sueño y, cruelmente, despierto
para adorarte solamente, muy, muy cerca,
postrada ante ti, de amor.
Tu figura próxima es un espejismo;
mis deseos vuelan bajos sobre tu cuerpo.
Soy humana, y el amor que ofrendo
solo puede estar en tu mirada.
Desearía escalar hasta alcanzarte
y sumergirme en los mares de tu piel,
acariciando el fuego que te envuelve
y me consume la densa piel.
-
Autor:
Isel (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 9 de enero de 2026 a las 02:18
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.