Estoy despierto, estoy activo,
Al menos es lo que yo creo,
Pero hay una aguja en mi cerebro,
Y me dice, no creo lo que veo,
Y tan solo ignoro mi sentir,
Aunque siento mi vida desmallar,
Anestesiado está mi corazón,
Pero digo, esto es verdad, es normal,
Se que me estoy mintiendo a mí mismo,
Que yo no conozco la realidad,
Y no me percibo ni a mí mismo,
Pero añoro, lamento y también lloro,
Y entonces me golpea la vida,
La realidad cae como agua fría,
Mis nervios todos se electrifican,
Y despierto, dejo latir el corazón,
Despierto con dolor y alegría,
Me duele el alma de tanto sentir,
Terrible gozo y hermosa agonía,
Y entonces me doy cuenta que dormía,
Dormía yo en todas mis acciones,
Vivía yo sin sueño, sin hambre ni sed,
Y sin nada que pudiese querer,
Ahora quiero la vida y amo el amor,
Y ahora el mundo toma color,
El cielo se vuelve alegre o frio,
Los colores gritan o bien muerden,
El blanco es mas puro, y el negro profundo,
Me siento libre de este mundo,
Libre también hasta de mí mismo,
Me conecto al Todo, y El Todo a mí,
Todo es tan simple y a la ve tan profundo,
Y entonces nace en mi la decisión,
Ante el miedo de volver a dormir,
Y me prometo que, si lo hiciera,
Yo no dormiré tranquilo.
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Autor:
Servus Dei (
Online) - Publicado: 9 de enero de 2026 a las 01:18
- Comentario del autor sobre el poema: No le pido, le ruego a quien lo lea, que busque el entender estas palabras, y que al leerlas, lo haga con el corazón a flor de piel, dispuesto a entender, para que los dormidos despierten, y los despiertos canten, hasta despertar a los que queden.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

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