Servus Dei

No dormiré tranquilo

Estoy despierto, estoy activo,

Al menos es lo que yo creo,

Pero hay una aguja en mi cerebro,

Y me dice, no creo lo que veo,

 

Y tan solo ignoro mi sentir,

Aunque siento mi vida desmallar,

Anestesiado está mi corazón,

Pero digo, esto es verdad, es normal,

 

Se que me estoy mintiendo a mí mismo,

Que yo no conozco la realidad,

Y no me percibo ni a mí mismo,

Pero añoro, lamento y también lloro,

 

Y entonces me golpea la vida,

La realidad cae como agua fría,

Mis nervios todos se electrifican,

Y despierto, dejo latir el corazón,

 

Despierto con dolor y alegría,

Me duele el alma de tanto sentir,

Terrible gozo y hermosa agonía,

Y entonces me doy cuenta que dormía,

 

Dormía yo en todas mis acciones,

Vivía yo sin sueño, sin hambre ni sed,

Y sin nada que pudiese querer,

Ahora quiero la vida y amo el amor,

 

Y ahora el mundo toma color,

El cielo se vuelve alegre o frio,

Los colores gritan o bien muerden,

El blanco es mas puro, y el negro profundo,

 

Me siento libre de este mundo,

Libre también hasta de mí mismo,

Me conecto al Todo, y El Todo a mí,

Todo es tan simple y a la vez tan profundo,

 

Y entonces nace en mi la decisión,

Ante el miedo de volver a dormir,

Y me prometo que, si lo hiciera,

Yo no dormiré tranquilo.