Don Inocente Candidez...

el brujo de letziaga

 

Amigo venerable,
que siendo un niño pude entreverte,
y nunca ya me dejaste...

 

Inocente es tu nombre...
y te doy gracias por dejarme aprenderte,
inventando lo impensable...

 

Compañero inagotable...
que nunca te vas de mí aunque sea tarde,
y tu apellido es Candidez...

 

Por ello, escribo siempre,
imaginando al mar dentro de un estanque,
aunque esto sea imposible...

 

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.