Te vi inclinarte, lento, hacia su boca,
como quien bebe un vino que envenena.
Y yo, detrás, con la mirada loca,
sentí como si el alma entera se enajena.
Tus labios, que soñé como mi abrigo,
se abrían dulces, rojos, entregados.
Y yo, sin más, fumaba mi castigo,
mientras tus besos eran regalados.
El humo me abrazaba como un velo,
gris penitencia, sombra de mi anhelo.
Cada calada era un clavo en mi pecho,
cada suspiro, un grito al cielo estrecho.
Quise correr, gritarle que eras mío,
que en mis poemas vivías encendido.
Pero callé, temblando todavía,
con la ceniza ardiendo en mi saliva.
Tus dedos en su piel, como en mi verso,
tu risa en otra voz, mi desconcierto.
Y yo, detrás del humo, tan disperso,
moría sin morir, sin ser tu puerto.
La noche se cerró como un abismo,
y el viento me empujó hacia el abismo.
Tu sombra y la de ella se fundían,
y mis cenizas lentas se perdían.
En las horas de hielo, de la noche fría,
el cigarrillo era mi única compañía;
Y así, sin voz, sin tregua, sin palabras,
me ahogaba en humo, mientras la besabas.
💔🍂🥀🍃📒
Annabeth Aparicio de León
Todos los derechos reservados©
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Autor:
Annabeth de León (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 5 de enero de 2026 a las 00:31
- Comentario del autor sobre el poema: ¡UN MUY FELIZ Y BENDECIDO AÑO 2026 PARA TODOS LOS QUERIDOS POETAS Y QUERIDAS POETISAS DE ESTE MÁGICO Y BELLO PORTAL! LOS QUIERO MUCHO 💕 💖 💜 🌸🌷🌹🌺💐 Att. Annabeth.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 20
- Usuarios favoritos de este poema: William26🫶, Lualpri, alicia perez hernandez, El Hombre de la Rosa, JUSTO ALDÚ, Poesía Herética, Andy Lakota👨🚀

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Comentarios4
Gracias por tus letras, Annabeth.
Feliz año!
Va de regreso mi bella amiga Anita todos tus buenos deseos con todo mi cariño deseando que este 2026 venga con mucha inspiración, paz, amor, salud, gozo y alegría para ti y toda tu familia. D.T.B.
Genial y preciado tu bello versar estimada poetisa y amiga Annabeth
Recibe un abrazo desde España
El Hombre de la Rosa
El poema expone el dolor de la traición desde una mirada contenida, donde el yo lírico no estalla, sino que se consume. La imagen del humo y el cigarrillo funciona como metáfora eficaz del castigo íntimo: anestesia, condena y refugio a la vez
Es un texto donde el sufrimiento no se proclama: se fuma, se traga y se pierde lentamente.
Saludos amiga
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