Cada año

LeoBau

Canticos, vísperas y años hinchados de labores; 
en cada medio rostro esta fiebre bondadosa. 
Toda cuestión resume este rodeo: los inagotables 
eneros de barro y hasta la dicha renovada... 

que ausente, en verdad, al cruzar febrero... 
y alejado desde aquel mañana el bienhechor 
con su deleite de falsos oídos. Hombre, ¡como  
hundes el lomo en vano remordimiento! 

No condenes a tu propia raza con tus misas, 
que roes la mirada del bueno y del labriego. 
No palpes cada año en tu fino féretro. 

Transitan por tu sangre coágulo y vinagre, 
que en tu dolor chirrían fuertes falsedades. 
Cada año hundes tus pasos en fiebre; no te dejes. 

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.