Ella es brisa que
a la hierba saca a bailar.
Tiene el don de revolotear.
Entre tanto sol, es luna llena.
Y al amanecer, mis
pestañas aleja.
Ha de taparme entre frazadas,
cada que entre problemas
me rodeaba.
Y yo acumulo en ella llantos,
que me atosigan de madrugada.
A la vida mía le regalo cuyas palabras.
Que lastima tanto no poder cambiarla.
Pero sucumbo su aroma a primavera,
y el calor de sus manos.
No permito olvidarla, más
me aterra recordarla.
Es eterno este ciclo, nostalgia,
olvido.
Quisiera yo guardar mi alma en un
frasquito.
Que me proteja del amor.
Que salve mi corazón.
Y a la vida le cree un caparazón.
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Autor:
Cortell. (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de enero de 2026 a las 20:00
- Comentario del autor sobre el poema: He creado mil dilemas en mi corazón, que fui moldeando de a poquito. Como a la cuerina de un zapato, froté mi esperanza hasta sacarle brillo. Pero quizá el barro y el polvillo me la opaque nuevamente.
- Categoría: Triste
- Lecturas: 15
- Usuarios favoritos de este poema: William Contraponto, Poesía Herética, alicia perez hernandez

Offline)
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