Le contaba de amor mis desvelos,
y le hablaba de noches eternas,
que inspirado en su imagen poética
hilvanaba románticos versos.
Con pasión dibujaba su cuerpo
de impecable y perfecta doncella;
y en su piel de magnífica seda
estampados quedaban mis besos.
En su célico y mórbido cuerpo
del delirio pintaba acuarelas;
y en las noches, bordadas con fuego,
en el alma dejaba su huella;
palpitando con esos jaleos
que de orgasmos hacían hogueras.
Autor: Aníbal Rodríguez.
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Autor:
Rafael Escobar (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de enero de 2026 a las 10:38
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, Lucía gómez

Offline)
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