Ella caminaba por el lado de la brisa,
confiada en la bondad,
entre los rosales del encanto,
con el sueño arremolinándole la piel.
Entonces la primavera se hizo invierno,
y la margarita no llegó a perfeccionarse;
unas manos lóbregas trastocaron su andar.
El miedo anduvo por entre sus piernas.
El silencio entró con un dolor mortal,
marchitando el tiempo en su mirada.
Piel morena-blanca impregnada
de total adversidad.
En esa calle oscura y solitaria
el miedo tejió su telaraña,
haciéndose la noche más densa y fría
que los besos que sobre su cutis caían.
Dolorida, la hierba recibió su cuerpo;
la tierra gime al recoger sus pétalos.
Se pudre el rosa de su carne
y se torna en sombra su destino.

Offline)
Comentarios1
Querida amiga Poeta...
Que este nuevo año, traiga consigo un sin fin de cosas buenas para ti!
Felicidades!
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.