Si falto es que me he ido, válido el veneno que empezó por el oído...
Por cuentas las pendientes tiendo a asustarme
de mi propia reacción cuando absorbo lo crónico,
y caigo sin norte ni dios sujeto a esta inercia,
inidentificable revuelto en discordia demente,
en tanto que no llego apenas a rozar
con disimulo pues podría encabronarse
como estoy yo en carencia de ilusiones
mejores que esperar tan sólo ese cambio...
La antigua demora mía me droga como arpía metódica
en su clima que estoy o quizá a veces me imagino
jodido por cosas que no son mi elección
mientras vivo un capítulo aparte de todos los otros
que se presenta oportuno del interno sol
cogiendo justo lo digno sin presunción.
Hoy de nuevo anochece, todo se cubre de sombras terribles;
la vida pasando tan nunca a salvo recuerda ese límite...
Nos mienten conscientemente caricias que no llegarán a sentirse
si el mundo al cerrarse se queda feliz un instante.
El residuo del sílice difícilmente consigue evocarme otra imagen
que la rota de siempre, y así normal que me falte
algún padre, patrón y guía cuando ahí afuera
sólo esperan desafiantes barbaries
a que pronto decaiga mi frente entre tantas iguales.
Cabalgo la fábula cuando casi no hay dudas,
la continua aspereza que de los días me anula
la única senda cada vez que regresa
su espuma, imán que se altera a mí fuga
por los cielos completos de nubes tan turbias.
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Autor:
Haz Ámbar (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 31 de diciembre de 2025 a las 19:31
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3

Offline)
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